lunes 30 de noviembre de 2020

LA DECISIÓN DEL GOBIERNO DE VIDAL ES TERMINAR EL CONFLICTO DOCENTE CON UNA VICTORIA POLÍTICA

Mañana será una prueba de fuego para las intenciones divisionistas de Vidal: está convocada una mesa técnica salarial y los gremios definen por estas horas si acuden al llamado o persisten en su postura de desconocer la conciliación obligatoria

“No hay marcha atrás, vamos hasta el final”. La afirmación con tono de arenga se escucha con mayor insistencia en la Gobernación en estos días de pesada incertidumbre. La decisión oficial es terminar el conflicto docente con una victoria política y si el resultado de la contienda concluye con los gremios y su principal referente Roberto Baradel de rodillas, mejor.

El Ejecutivo provincial está dispuesto a adoptar algunas medidas drásticas con ese propósito. Varias de ellas se fueron dosificando a lo largo de la larga pulseada que mantiene con el Frente Gremial como el anuncio de los descuentos por los días de paro y el inicio de acciones que buscan terminar con la personería para actuar como tales de las entidades sindicales.

No son las únicas. Hay una escalada de disposiciones que están en carpeta y que podrían ir hasta el hueso del poder sindical. La más inocua, terminar con los denominados órdenes técnicos, un mecanismo por el cual docentes, muchos de ellos vinculados a los gremios, realizan tareas administrativas en distintos organismos en lugar de asistir a las escuelas.

Las municiones que guarda en su cartuchera María Eugenia Vidal incluyen una bala de plata: la de ir por los códigos de descuento que tienen los gremios. Se trata de una operatoria que les permite realizar préstamos a sus afiliados con cobro asegurado ya que las cuotas son deducidas directamente del sueldo de cada agente. La idea oficial sería ir por esa fuente de financiamiento sindical si continúa sin alumbrar un acuerdo.

En la Gobernación están convencidos de que están ganando la batalla. Sostienen, por caso, que la adhesión al paro del viernes fue la menor desde que estalló el conflicto hace ya casi dos semanas. Pero los entusiasma más el hecho de que uno de los pilares del Frente Gremial, la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), no haya adherido a esa medida de protesta.

Lograr el quiebre del menú de sindicatos que impulsan la protesta es otro de los objetivos centrales del Gobierno. Mañana será una prueba de fuego para las intenciones divisionistas de Vidal: está convocada una mesa técnica salarial y los gremios definen por estas horas si acuden al llamado o persisten en su postura de desconocer la conciliación obligatoria. Cerca de Vidal se abrazan a la esperanza de que la FEB acuda a la cita y lograr así aislar a Baradel.

Pero los paros ya tienen varios capítulos más anunciados, desde el lunes hasta el miércoles. Y el conflicto salarial continúa sin que aparezcan nuevas opciones.

El intento de mediación que ensayó el Defensor del Pueblo, Guido Lorenzino, fracasó a las pocas horas de vida. En el oficialismo rechazaron el convite porque consideraban que le daba aire a los sindicatos y ponía al Ejecutivo de cara a una negociación que prefiere mantener en clima de tensión y a rienda corta. El diálogo, mientras tanto, sigue cortado.Fte.El Día

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