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Publicación: 7/10/2014

SEGUN SANTIAGO MONTOYA INSAURRALDE LO LLAMO Y LO INSULTO

descarga (34)“Llegó la hora de cambiar la Provincia, es necesario pensar en una organización distinta para Buenos Aires”, dice Santiago Montoya en su despacho de la presidencia del Grupo Bapro. Asegura que por ello quiere ser Gobernador, y elogia las bases que deja Daniel Scioli como para encarar la modernización. Sin embargo, en lo extenso de la charla mucho lo consume la polémica abierta con Martín Insaurralde.

-Qué lío armó con la invitación a debatir a Jésica Cirio.
-Ahí, en realidad, el que se equivoca es Martín, que me llamó. Me llamó, me re puteó, me dijo que lo teníamos que arreglar como hombres, que yo le faltaba el respeto a Jésica Cirio.

-¿Insaurralde lo invitó a pelear?
-Insaurralde me dijo, a los gritos, que me iba a venir a buscar, que lo íbamos a arreglar como hombres. Me re puteó muchísimo en una conversación telefónica. Me parece que está equivocado él, y en este caso, por primera vez, me voy a referir a ella; creo que ella también está equivocada si la llamada un domingo por la tarde fue a instancia suya. Fueron tantas las puteadas que sonaba a un show para tratar de impresionar a su pareja, una cuestión casi infantil, de adolescente. Todos en la adolescencia, cuando hemos tenido una novia quizá tratamos de impresionarla haciendo algunas de estas cosas. Sé que Martín no es un adolescente, que esto es una cuestión seria.

-¿Fue para tanto el enojo?
-Veamos: él me acusó de faltarle el respeto a Jésica Cirio. Cuando Jésica Cirio fue agraviada, yo salí públicamente a repudiar las declaraciones que la agraviaban y la mencioné como “actriz”, que es una profesión altamente prestigiosa; por lo tanto, no hubo ninguna falta de respeto. La siguiente instancia fue ahora, cuando yo planteo que quiero un debate con Jésica Cirio, lo cual reitero: pido un debate político con Jésica Cirio. No soy una persona que me las sepa todas, tengo mis falencias, pero soy un profesional con 30 años de carrera, con algunas distinciones académicas, y le estoy ofreciendo y pidiendo a ella un debate, no estoy faltándole el respeto. Entonces, Martín se enoja y me dice: “¿Por qué tenés que debatir con ella si soy yo el candidato?”. 

-Exacto, ¿por qué con ella y no con él?
-Lo que pasa es que voy por todas partes 
y nadie le conoce a Martín Insaurralde ninguna otra credencial para aspirar a la Gobernación que no sea la de ser pareja de Jésica Cirio. Consulte usted a las revistas del corazón. Hay ahora un video en Youtube, sobre una producción de la revista Gente, donde se observa claramente a ella haciendo menciones, y participando de la campaña política de instalación de Insaurralde. Esto mismo fue lo que facilitó la participación de Insaurralde en un evento privado que organiza el programa de más rating de la televisión argentina. Entonces, quiere decir que hay una vocación abierta de Martín Insaurralde de utilizar a Jésica Cirio como una plataforma política suya, y de Jésica Cirio de hacerlo. 

-Bueno, son pareja.
-Para terminar, lo quiero contrastar con esto: ¿por qué la actriz más importante de la Argentina de este momento, que se llama Carla Peterson, no aparece prácticamente en ningún lado, pese a que es la pareja de un candidato en la Ciudad de Buenos Aires (Martín Lousteau)? Nadie invitaría a debatir a Carla Peterson porque ella no está jugando un papel activo en la carrera política de su marido. Nadie invitó a debatir a Lorenza Alfonsín, Inés Pertiné o Jackie Onnasis. Muchos invitaron a “Chiche” Duhalde, pero ella hace política. El mensaje para Martín y Jésica, y lo digo con respeto, es que si querés llegar a gobernador de la provincia de Buenos Aires tenés que mostrar algo más. Y en el video que mencioné estoy viendo a alguien que hace de asistente de producción fotográfica de la persona que toma la participación fundamental en esa nota, que es Jésica Cirio. Si quieren, debato con los dos, pero de ninguna manera sólo con Insaurralde, porque el argumento político de su carrera hacia la Gobernación es Jésica Cirio.

-¿En qué circunstancias se produjo el llamado de Insaurralde?
-Cuando él me llamó me encontraba viendo el segundo tiempo de un partido de fútbol.

-¿Lo sorprendió?
-Sí. Ni bien se identificó empezó con esta diatriba; desarrolló muchos insultos en un tono amenazante, con el argumento de que le estaba faltando el respeto a Jésico Cirio, y por qué la tenía que meter a ella en política. La respuesta fue: “Martín, vos la metiste en política“. Y Jésica, si vos le pediste que me llame y me putee para que él quede bien con vos, te digo: vos te metiste en política, si estás haciendo campaña todos los días.

-Santiago Carasatorre, intendente de Lomas, dijo que Scioli debería darle a usted un tirón de orejas. ¿Se lo dio?
-Para nada, y no sé por qué debería dármelo. Yo estoy trabajando para una candidatura a Gobernador; lo hago con mucho respeto hacia mis adversarios, y lo estoy haciendo también con creciente contenido sobre cómo pienso enfrentar los problemas de la provincia de Buenos Aires. La verdad, no veo cómo Scioli podría cuestionarme que yo haga mi carrera política.

-¿Qué pasaría si por la puerta de este despacho entrara ahora Insaurralde?
-Supongo que deberíamos conversar. Nos conocemos desde hace tiempo. Pienso que lo que hizo fue un show para la mujer que ama. Siempre la mujer gusta de tener una pareja capaz de defenderla y protegerla; en el caso mío cometieron un error, porque hay que protegerse de quien te quiere atacar, y yo no estoy atacando a nadie. Si Martín Insaurralde entra por esa puerta, conversaremos.

-Pero él lo invitó a pelear.
-Desde que dejé de jugar al fútbol, donde reconozco que alguna vez me he peleado, soy una persona de paz, que detesta la violencia física y está en contra de cualquier arma; no tengo barba, pelo largo, ni me visto como hippie, pero no llevo a cabo ningún tipo de violencia física. Además, me puteó por teléfono pero no se animó a venir a verme, porque me dijo: “¿Dónde estás mañana?”, y ese día ya pasó y no vino.

Santiago Montoya se pone de pie, camina tres pasos, abre la puerta del despacho y se dirige a sus dos secretarias: “Chicas, díganme una cosa, ¿vino Martín Insaurralde acá? Contesten claramente en voz alta por sí o por no”. “Noo”, dicen a coro desde el otro lado. “Ustedes llamaron por teléfono varias veces para preguntar si venía, así el licenciado lo esperaba, ¿no?”. Asienten las chicas. “¿Qué dijeron al final del día?”, insiste. “Que no tenía pensado venir”, responde una de las secretarias. Montoya vuelve a sentarse y prosigue: “A mí tampoco me gusta contestar los agravios. Y la verdad que tengo un metro noventa de estatura, peso cien kilos, fui deportista y me dedico hoy a la mecánica; de manera que no soy una persona que pueda andar por la vida con miedo de que Martín Insaurralde pase por esa puerta. Pero sí digo que no me voy a prestar a ninguna forma de agresión”.

-¿Insaurralde traicionó a Scioli?
-El tenía aproximadamente el diez por ciento del nivel de conocimiento que tengo yo hoy en la Provincia cuando Scioli lo tomó de la mano y lo puso en los niveles muy altos de conocimiento, y logró un caudal importante de votos. Sin Scioli sería un ilustre desconocido a esta altura, o más bien sería lo que es, es decir, un exitoso intendente del Conurbano que llevó a cabo una muy buena gestión en Lomas, que tiene un merecido reconocimiento de la gente, como hay otra docena o quincena de intendentes que han hecho una gestión muy buena en el Conurbano; pero no sería una estrella de los programas de entretenimiento como llegó a ser a partir de la posición que obtuvo por el tremendo esfuerzo que hizo Scioli de instalarlo en todos lados cuando llegó el momento de la campaña. No sé si la palabra es traición, pero Martín no se portó nada bien con Daniel Scioli.Fte.latecla,textual

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