El tiempo - Tutiempo.net

Publicación: 5/05/2014

JUSTICIA: Respeto para los nuevos abogados

descargaArtículo producido por el Abogado Penalista Dr. Hugo López Carribero. Aquel estudiante de abogacía que rechace las visitas a las unidades
carcelarias, deberá ir pensando en las leyes civiles y comerciales (por
ejemplo). Pero que despeje de su mente la idea y la ansiedad de ser un
abogado penalista.

El abogado penalista encuentra, en la medicina a su primo hermano el
cirujano. Si al estudiante de medicina no le agrada el bisturí, pues ya
sabe que debe hacer, no?

Con los jueces se debe tener un trato cordial, pero nada más que eso.
Desde ya que en el cuerpo de muchos jueces habitan almas sanas y
generosas, que saben reconocer al joven abogado, con poca experiencia, de
modo tal de comprender y mirar con misericordia los errores que pudiera
cometer el novato letrado.

Otros jueces, son siniestros, y hacen del joven abogado leña del árbol
caído.  Hay abogados que desisten de ejercer la profesión, cuando una
seguidilla de humillaciones caen como gotas de lluvia sobre sus cabezas.

Abusar de la buena fe del abogado recién recibido y de su inexperiencia,
es una de las acciones más miserables. He visto a jueces recalcar de mala
manera el error del abogado, delante del cliente, gozando de su sadismo.
He visto a fiscales reírse burlonamente en la cara del abogado, también
delante del cliente. Esos escenarios nos pueden costar muy caro a
nosotros. El cliente puede sentirse mal representado y tomar represarías
contra nosotros, incluso agresiones físicas.

Pero claro, los jueces tiene en su mesa de entrada un policía apostado,
nosotros sólo tenemos una secretaria, a la que además debemos cuidar.

Por eso creo que cuando un abogado es objeto de una burla de parte de un
juez o de un fiscal, debe detener la audiencia, y alzarse contra esa
agresión, poner en evidencia la actitud miserable del funcionario y
denunciarlo.  A mi me pasó algunas veces, por falta de experiencia me
quedé mudo. Ahora ya no me pasa, pero si ocurriese una situación así, ni
loco me quedo callado.

Esto teniendo en cuenta que el ejercicio de la abogacía es una profesión,
y por la tanto una tarea laboral, y que en la mayoría de las veces el
abogado concurre a tribunales para proteger los derechos de un ciudadano
que confió en él. Ese abogado, por su honestidad se ha ganado
legítimamente la confianza del cliente.

Por eso también considero que la principal tarea de los Colegios del
Abogados, debe ser la defensa del derecho a ejercer la profesión
libremente, pero fundamentalmente con respeto. Es decir la defensa de las
incumbencias del abogado, frente a los atropellos de quien ocupan cargos
públicos.

Deja una respuesta