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Publicación: 28/06/2010

MUNDIAL: La Selección lleva la marca del 10, le ganó a México 3 a 1

 Esta Selección lleva la marca del Diez, hace soñar y despierta ilusiones. La de ayer no fue su mejor versión, es cierto; dejó mucho que corregir, pero por todo lo hecho hasta el momento en el Mundial de Sudáfrica merecía seguir en carrera. La victoria en el Soccer City de Johannesburgo sirvió para cortar una racha de 20 años sin victorias en los 90 minutos en partidos mundialistas de eliminación directa. La última vez había sido el 24 de junio de 1990, en Turín; 1-0 ante Brasil por los octavos de final ante Brasil. Tuvo que volver Maradona para romper el maleficio. La contundencia en el ataque, la efectividad de los delanteros, le dieron a la Argentina el pase a cuartos de final. Los toques y el juego exquisito esta vez no aparecieron y lejos quedaron los lujos de Messi y las maravillas de Higuían. Pero la eficacia, sumada a los errores del rival y la gigantesca posición adelantada de Carlitos ayudaron para que la Selección esté entre los mejores ocho del mundo.  Minutos más tardes, el error de Osorio en el fondo se capitalizó al máximo: Higuaín interceptó desairó al arquero con una pisada y definió con el arco libre para el 2-0. Las más de 40 millones de gargantas en la Argentina más algunas miles en el estadio de Johannesburgo lo gritaron con el alma. Desde que comenzó su incursión en el Mundial fue la primera vez que el equipo de Diego no jugó bien; se lo vio impreciso, chato, con poca movilidad y sin demasiadas ideas. Pero no siempre eso es lo que se necesita para ganar. La selección azteca había tenido su oportunidad de abrir el marcador un tremendo disparo de Salcido que rebotó en el arcode un sorprendido Sergio Romero.  En el complemento, Carlitos, ese pibe que lleva la esencia de humildad y la transforma en magia dentro de la cancha, lo liquidó. Chocó contras dos rivales, capturo el rebote y sin dudarlo, metió un derechazo que recorrió 25 metros para incrustarse en el ángulo izquierdo del Conejo Pérez. Golazo. Faltaba mucho, pero el la diferencia tranquilizó, aunque el Tri no se cruzó de brazos. Javier Aguirre se decidió a atacar a fondo y movió piezas en el fondo. Maradona optó por ser más cauto y sacó a Tévez para que ingrese Verón. Minutos después México descontó. Chicharito Hernández superó fácil a Demichelis y con un excelente zurdazo vulneró la resistencia de un Romero que no tuvo reacción ante la potencia del remate.  Argentina sin hacer un gran partido, pero eso ya no importa. Ahora espera Alemania, ese grande que se despertó ante Inglaterra. La historia se repite como hace cuatro años: el mismo rival en la misma instancia. Esperemos que esta vez sea con distinto final.

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